La celebración de difuntos 2020 en Querétaro

By 3 03+00:00 noviembre 03+00:00 2020noviembre 26th, 2020Acontecimientos recientes

El viernes 30 de octubre celebramos en Asunción-Querétaro (México) una de nuestras tradiciones más representativas “El altar de muertos”.

Su origen surge desde la época pre-hispánica: los indígenas pensaban que los muertos tomaban distintos caminos, según la causa por la que hubieran muerto; el paso de la muerte era motivo de culto y alabanza.  Al unirse a la religión católica traída por los españoles, se originó una celebración de llena de elementos y simbolismos que hasta la fecha persisten como parte de nuestra identidad cultural y religiosa. Esta celebración declarada patrimonio cultural según la UNESCO, tiene lugar los días 1 y 2 de noviembre. 

Durante estos días las familias suelen acudir a los panteones a adornar con flores y ofrendas las tumbas de sus difuntos. En las casas se ponen altares, que incluyen diversos objetos, cada uno con un significado específico:

  • Niveles del altar: cada uno representa los “mundos” que el difunto debe atravesar para conseguir su descanso eterno. 
  • Veladoras, cuya flama significa esperanza y son utilizadas para guiar al difunto a llegar al altar. 
  • Copal (incienso), se utiliza para la purificación del espacio y lograr un ambiente agradable para el difunto.
  • Sal, elemento de purificación, que ayuda al muerto en su viaje de ida y vuelta para el siguiente año.
  • Arco, representa la entrada al mundo de los muertos y generalmente se adorna con flores y frutos.
  • Flores, dan color y alegría al altar, adornan y aromatizan. Las más comunes son el alhelí, la nube y la flor de cempasúchil.
  • Alimentos y objetos personales que más agradaban al difunto.
  • Fotografías del difunto, que se colocan en la parte superior del altar, justo en medio de éste.
  • Elementos religiosos católicos, como como cruces, imágenes y rosarios.
  • Calaveras de dulce, que nos invitan a aceptar la muerte como algo inevitable y como parte de la vida misma.

Este ritual nos permite recordar y honrar la vida de los seres que hemos amado tanto y que ya no están con nosotros. Esta tradición nos une cada año en familia a lo largo y ancho de todo el país. 

Este año marcado por el trabajo escolar virtual que nos impone la pandemia, hemos dedicado el altar del instituto a todos los difuntos de nuestra comunidad educativa Asunción.  Cada familia nos envió los nombres de sus difuntos, que hemos puesto en el altar. Éste lo presidió Santa María Eugenia.  Hemos dado un lugar de honor a dos hermanas que han marcado la historia de Asunción-Querétaro en estos 54 años: Montserrat Loring (+ 1976), Pilar García (+ 1993), y una alumna que murió muy joven, Canela Bueno (1978-90), ella ha vivido virtudes muy nuestras como la resiliencia, el desprendimiento gozoso la sencillez y la amistad.  ¡Todas sus compañeras, hoy mamás, la recuerdan con gran cariño!  En este 30 aniversario luctuoso, sentimos que ella nos saluda desde el cielo, invitándonos a hacer de este tiempo una oportunidad para vivir a tope, como ella decía a sus compañeras, sabiendo que le quedaba poco tiempo: “eso que deseas profundamente hacer, no esperes, ¡hazlo!”. 

Todo el personal dedicamos una buena parte del día a poner el altar, y a las 6 pm se abrieron las rejas del instituto para que las familias pasaran en sus autos por un circuito de candelas, se detuvieran un momento delante del altar a orar y a contemplar, y a la salida, les saludamos con gran cariño ofreciéndoles un “panecillo de muertos” y una flor de cempasúchil, ofrendas típicas de este día. 

Todos gozamos muchísimo este encuentro fugaz pero lleno de cariño y emoción, después de 8 meses de no vernos…experimentando que, a pesar de trabajar a distancia, un mismo espíritu nos une y nos mantiene en la esperanza. 

Ana Sentíes ra

Asunción-Querétaro