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Votos Temporales, Irene Ponce Romero

By 10 10+00:00 febrero 10+00:00 2022Acontecimientos 2022, Acontecimientos recientes

Quiero seguirte como Religiosa de la Asunción en la castidad, pobreza y obediencia, caminando en libertad

Quiero compartir, a través de estas líneas, una experiencia trascendente que me ha marcado y mueve en mí el deseo de entrega y “ser en plenitud”.

El pasado 12 de diciembre del 2021 en la CDMX, pronuncié los votos temporales como Religiosas de la Asunción. Celebrar este acontecimiento en la fiesta de Santa María de Guadalupe es ya un gran regalo para mí, porque sentí la presencia de nuestra madre, tan cercana y amorosa.

Cada palabra y signo propio de la celebración de los votos me confirmaban en la decisión que tomé; celebración sencilla y profunda en todo sentido.

Cuando pronuncié “Si quiero” y después “quiero seguirte como Religiosa de la Asunción en la castidad, pobreza y obediencia, caminando en libertad”, sentí que mi ser entero se invadía de una gracia del Espíritu que me llenó de un gozo profundo. El amor y la ternura de Dios me hicieron vibrar interiormente; no podía detener la emoción, y una paz de pronto me encausó a la serenidad, a la confianza.

Llegar a este momento de los votos, ha sido un proceso continuo de transformación, liberación e integración personal que no se detiene, un don de Dios que no podría haber vivido sin su gracia, amor, misericordia y fidelidad.

He experimentado que sólo desde Dios puedo encontrarme y amarme a mí misma, amar a los demás y mirar en todos, el rostro del amor: Amor trinitario desde la cruz, que manifiesta el amor infinito de Dios encarnado, que se solidariza con los pobres y sueña un mundo más humano.

Doy gracias a Dios por la Congregación, por la provincia de México que me ha acogido, gracias por mi familia, amigos y personas que han marcado mi historia.

Decir SI quiero, es decidir vivir cada día con la convicción profunda de dejar que te encarnes en mí Señor, y “tener mi mirada fija en Jesucristo y en la extensión del Reino”.

Me siento feliz, animada para vivir comprometida en esta alianza, desde lo concreto de la vida, de la realidad. Me siento plena por la opción de vida que he elegido, por ser quien soy en plenitud y hacerlo desde la vida religiosa.

Irene de la Cruz