Monthly Archives

marzo 2019

InterAsunción 2019

By Acontecimientos recientes

Encuentro deportivo entra las cuatro escuelas de México:
Águilas, Carrasco, León y Querétaro.
(
16 y 17 de marzo del 2019)

Convivencia, amistad, compromiso, unión, alegría, entusiasmo, sencillez, y pertenencia. En suma “Comunidad que humaniza y transforma…

Así es, estos son algunos de los valores que se viven y se sienten en éste evento deportivo en el cual he tenido la oportunidad de participar durante tres años.

En todo momento se contagia el ambiente de cordialidad y cercanía entre todos los asistentes, desde el policía que recibe en la entrada, hasta el proveedor de comida, experimentando así la sensación de sentirse como en casa…

No hay lugar para la competitividad sin sentido, ni rivalidad de ningún tipo, hay unión y fraternidad, pudiera resumir el sentir general, con un ejemplo, de uno de los momentos en los que tuve la suerte de estar como espectadora. El partido de fútbol entre los chavos de prepa y el equipo invitado de fútbol profesional de personas amputadas, Coyotes de Querétaro.  Ahí observé a los espectadores, chicos y grandes, escuche comentarios ocurrentes e inocentes, pero en todos ellos se sentía respeto, comprensión y apoyo (valores que se tratan de enseñan y vivir en nuestra escuela) fue muy emotivo ver, como cuando alguno de los jugadores del equipo invitado anotaban un gol en nuestra portería las gradas les aplaudían y se alegraba demostrando así admiración y solidaridad. Y cuando nuestros jugadores anotaban un gol en la portería contraria, no había mayor aspaviento por parte de nuestra comunidad. Nuestros jóvenes dentro  la cancha, dieron un gran partido, pues con actitud de respeto y reconociendo la dignidad de sus contrincantes, no los subestimaron y jugaron dando lo mejor, pude ver   no solo  compañerismo entre ellos mismos,  sino una verdadera actitud deportiva y elegante hacia el equipo contrario. Como éste, podría citar varios ejemplos del espíritu Asunción que se vivió el fin de semana pasado, por eso y por muchas cosas más, aplaudo, reconozco y me enorgullecer ser parte de ésta  gran comunidad, ¡Felicidades Asunción Querétaro!. 

Ma. Fernanda Cervelló Gendrop, mamá del colegio de Qro. 19 de marzo de 2019

Envío del equipo de León al InterAsunción

By Acontecimientos recientes

León, Gto. Viernes 15 de marzo 2019

Envío el equipo de León

Esta mañana celebramos el envío para Inter Asunción a Quéretaro. Todos están muy contentos por nuestros delegados. Hicimos juntos la oración para el intercambio de nuestra amistad. Luego cada niños del equipo recbió una carta del maestro o la maestra como padrinos también de la comunidad de hermanas. 

La comunidad de Léon. 

Bodas de oro de tres hermanas

By Acontecimientos 2016

Como provincia de México estamos celebrado con mucha alegría y acción de gracias a Dios este 2016 los 50 años de vida consagrada de nuestras queridas hermanas: Eugenia Acosta Amado, Delia Torres Oseguera y Consolación González Morales.

Junto con sus familiares, amigos y hermanas de las 5 comunidades hemos celebrado doblemente esta fiesta tanto en Angahuan, Michoacán como en el Instituto Asunción de Querétaro con presencia de toda la Comunidad educativa.

Les damos las gracias por su testimonio de amor, servicio y fidelidad al Señor y a su trabajo incansable por el Reino durante todos estos años en las diferentes misiones y tareas que se les han confiado. Su testimonio nos estimula y empuja a seguir adelante, porque como decía Santa María Eugenia de Jesús: “El amor nunca dice Basta”.

M. Eugenia Acosta Amado

M. Delia Torres Oseguera

M. Consolación González Morales.

Visita de M. Martine Tapsobba

By Acontecimientos 2015 No Comments



Visita de M. Martine Tapsoba y M. Mayi Ramírez


[vc_empty_space height=»8″]
[vc_single_image image=»3470″ img_size=»400×600″ alignment=»center» style=»vc_box_shadow_3d» css_animation=»top-to-bottom»]

Preparamos con gran alegría, fe e ilusión en cada una de nuestras obras y comunidades la visita de M. Martine y M. Mayi, del 10 al 5 de febrero del 2015.

Tuvieron la oportunidad de conocer toda la provincia, de tener contacto con cada una de las hermanas, de visitar las cuatro obras educativas y las dos inserciones.

Nos ha sorprendido gratamente la acogida y el cariño de la gente para recibir a las hermanas del Consejo en la nueva comunidad de León, donde apenas tenemos seis meses de haber llegado.

Dentro de nuestra asamblea provincial celebramos el año dedicado a la vida consagrada y el jubileo de 50 años de votos de nuestra hermana Julia Guadalupe y la entrada al postulantado de M.Margarita.

El 4 de febrero, dentro de una Eucaristía donde estuvo presente toda la provincia y laicos de ayer y de hoy de las seis comunidades, M. Martine abrió el año jubilar con motivo de los 60 años de presencia de la Asunción en México. También en esa ceremonia cuatro nuevas personas recibieron la cruz de laicos asunción.

En los encuentros con ellas percibimos siempre actitudes de escucha, cercanía, sencillez, y estímulo. Su paso nos ha dejado confirmaciones, llamadas y nuevos retos en el proceso de Reestructuración que estamos viviendo y dentro del contexto crítico de nuestro país.

Agradecemos a Dios tantas bendiciones recibidas a través de su paso entre nosotras, por tanta vida recogida en esta memoria de los 60 años y por los eventos de celebración que vamos a seguir teniendo en los próximos meses:

60 alegrías que regalar,
60 experiencias que compartir,
60 momentos que celebrar,
60 formas de agradecer,
60 sueños por realizar y
60 recuerdos por compartir.

Testimonios

By Acontecimientos 2016



Testimonios


[vc_empty_space]

Experiencia de voluntariado Asunción

26 de octubre 2016

Mi nombre es Yurery Suhey Marin Don de Guadalajara Jalisco, tengo 26 años y soy comunicóloga de profesión y misionera de vocación.

Hace ya un buen tiempo sabía que Dios tiene sus planes para cada uno de nosotros, mas desde unos meses atrás tengo la certeza absoluta de ello; enseguida explico porque.

Cuando yo era niña mi papá ayudaba a vender la revista ¨Aguiluchos¨ de los Combonianos y a mis hermanas y a mí nos leía por la noche cuentos del mismo, así que en mi casa mes con mes tampoco faltaba la revista misionera.

Acercándome a otra cultura

Hola, mi nombre es Ana María Torres y soy ex alumna del Instituto Asunción de Querétaro. Actualmente estoy realizando una experiencia en Rwanda en las comunidades Asunción.

En estos días cumplo dos meses de estar en el país, los cuales se pasaron volando porque he aprendido bastantes cosas. Vivo en un pueblo que se llama Birambo por el Este del país, vivo con 8 madres, 2 novicias y 1 aspirante. He sido muy acogida por todas ellas, son personas increíbles y se preocupan por mi (es como tener muchas mamás).

Acercándome a otra cultura

Guayaquil, 18 de octubre de 2016.

Me gustaría iniciar esta pequeña carta con la frase de Santa María Eugenia; <<Cada uno de nosotros tiene una misión en la tierra, se trata de averiguar en qué cosas Dios puede servirse de nosotros para anunciar y vivir su Evangelio >>

Mi nombre es Brenda Arce tengo 24 años soy Química Farmacéutica Biológica, antes de ser misionera trabajaba en un laboratorio farmacéutico desempeñando el puesto de Química de Validación. Sólo les cuento un poco acerca de mi vida antes de la experiencia porque, me gustaría enfocarme en lo que ahora hago y mi sentir en esta nueva experiencia.

Nuestra nueva Superiora General

By Acontecimientos 2018



La hermana Rekha es nuestra nueva Superiora General


[vc_single_image image=»856″ img_size=»300×475″ alignment=»center»]
Rekha M. Chennattu, RA
Superiora General

Rekha M. Chennattu

[vc_empty_space height=»8px»]

El pasado cinco de julio de 2018 se eligió a nuestra nueva Superiora general:
De La India la hermana Rekha M. Chennattu

 

Mensaje por los 60 años del Asunción en México

By Acontecimientos 2015

Mensaje por los 60 años de La Asunción en México

[vc_empty_space height=»8px»]
[vc_single_image image=»102″ img_size=»300×336″ alignment=»center»]
Sr. Martine Tapsoba
Superiora General

Es una gran alegría para mí estar con ustedes en este día de apertura oficial de los 60 años de La Asunción en México. Recuerdo la celebración de los 50 años como si fuera ayer. No participé en la misma, pero como era Provincial al mismo tiempo que la hermana Brigitte, ella nos mostró unas diapositivas que aún recuerdo.

Como una familia, la Congregación tiene la edad de sus miembros, es decir es joven y mayor al mismo tiempo. En este año cumplirá 176 años en abril y al mismo tiempo tiene 150 años en España y 60 en México. En Octubre del año pasado celebró 25 años en la República Democrática del Congo, 20 años en Lituania el 21 de enero, celebrará 15 años en el Tchad este año, etc. ¡Qué maravilla! ¡Nuestra Congregación es madura, bella y joven a la vez!

¡A los 60 años, se pasa a otra etapa: no somos tan mayores, pero tampoco tan jóvenes! Es una etapa aleccionadora y de sabiduría, etapa donde podemos reconsiderar la vida con tranquilidad, con el deseo de darle el lugar a las más jóvenes y de estar cercanas para acompañar. Es lo que se vive realmente cuando vemos que en nuestras grandes escuelas de Águilas, Querétaro y Carrasco hay laicos que han asumido responsabilidades, para no citar más que este ejemplo. Los 60, es también la etapa donde podemos soñar, atrevernos, esperar y confiar, incluso en medio de sacrificios.

A los 60 años la vida comienza en realidad, porque no asimilamos los sueños a la realidad. Sin embargo, no perdemos la aptitud para emprender algo nuevo. Es la edad donde nos volvemos más prudentes y cuidadosos para sopesar los riesgos, pensando en el bien de los otros que nos han sido confiados. Es también la edad donde se vive a fondo la fecundidad de nuestras vidas, de una manera más profunda y simple. Aprendemos entonces la paciencia y, como lo canta tan bien Tino Rossi, cantante francés, «la vida empieza a los 60, cuando podemos por fin tomar el tiempo para responder a las preguntas que nos hacemos… cuando despertamos cantando, con una voz nueva a toda prueba… cuando tenemos aún todo por hacer y cada instante se convierte en un nuevo inicio…»

El recorrido que hemos hecho por La Asunción de México durante estas tres semanas nos confirma en la verdad de lo que acabo de decir. La Provincia ha tomado un nuevo giro, nuevos brotes surgen a través del compromiso de los laicos y de las hermanas más jóvenes, nuevas misiones nos llaman a salir de los caminos conocidos, poco a poco llegan nuevas vocaciones… Todo esto me permite decir de su Provincia, con el salmista: «Envejecida; vuelve a florecer, mantiene su savia y verdor, para proclamar: El Señor es justo! Sin dudar en Dios, mi roca «(Sal 9: 15-16)

Es con mucha confianza y alegría que les deseo un feliz 60 aniversario en esta apertura del año jubilar. Qué el Señor les conceda otros 60 nuevos años de vida y compromiso para el crecimiento del Reino. Declaro abierto el año jubilar.

México, 4 de febrero del 2015.

Sr. Martine TAPSOBA,
Superiora General.

Logo del bicentenario

By Acontecimientos 2016, Otros No Comments

Explicación del logo del bicentenario del nacimiento de M. María Eugenia y M. Thérèse Emmanuel

Un símbolo no se debería explicar, por ello te propongo que lo observes por un momento y pienses: ¿Qué crees que significa?

Lo primero que salta a la vista son las figuras de Madre María Eugenia y de Madre Thérèse Emmanuel sobre un barco, mirando-sosteniendo la misma cruz, bello elogio a la amistad que las unía1.

Quiere simbolizar la llamada que san Agustín hace en la Regla de Vida, frase tantas veces citada por nuestra fundadora: “Tened una sola alma y un solo corazón hacia Dios”. San Agustín, Regla, 2 (3).

Ellas hicieron vida este deseo compartiendo la misma pasión por el Dios del Reino y el Reino de Dios:

  • Con sus brazos extendidos nos invitan a subir a bordo, para compartir esta misma vocación a La Asunción, en comunidad, en Iglesia. En los orígenes del cristianismo, era frecuente la imagen de la Iglesia como barca, cuyo mástil significaba la Cruz de Cristo2.
  • En María, estrella del mar3, descubrimos la respuesta fiel y confiada al plan de Dios. En el misterio de La Asunción contemplamos “hasta dónde puede llegar la transfiguración de una persona habitada por Dios en plenitud”. Regla de Vida de las Religiosas de La Asunción, 13.
  • Madre María Eugenia y Madre Thérèse Emmanuel, representan las velas que impulsan la barca de La Asunción en nuestro mundo. Ambas, son testigos que el carisma de La Asunción nos ofrece los elementos necesarios para realizar personalmente la común llamada a la santidad de todo bautizado4.
  • Celebramos 200 años del nacimiento de nuestras primeras hermanas, 200 años de oleajes tranquilos y tempestades por los mares de nuestro mundo, “lugar de gloria para Dios”. La Asunción, orientada por la misma filosofía y animada por la misma pasión, sigue comprometida en la transformación social a partir del Evangelio.
  1. “Amar no es mirarse el uno al otro; es mirar juntos en la misma dirección.” Antoine De Saint-Exupéry, Vuelo Nocturno. Tierra de hombres.
  2. San Hipólito Romano es el primero en sistematizar esta bella analogía de la Iglesia: Afirma que el mar es el mundo, por donde navega la Iglesia, que es el barco. El piloto es Cristo, y el mástil en donde cuelgan las velas del Espíritu que la impulsa, es la Cruz. San Hipólito Romano, De Antichristo, 59
  3. “Ella es verdaderamente esta espléndida estrella que debía levantarse sobre la inmensidad del mar, toda brillante por sus méritos, radiante por sus ejemplos. […] Mira la Estrella, invoca a María”. San Bernardo, Alabanzas de la Virgen María, “super Missus”, 2a. homilía.
  4. La espiritualidad de los diferentes institutos o movimientos ofrecen a los creyentes los medios o instrumentos para realizar su particular vocación a la Santidad. La Santidad, desde un punto de vista antropológico, se entiende como la realización de la “personalidad carismática”, o lo que es lo mismo, la configuración con Cristo según las propiedades específicas que resalta la espiritualidad afín a las características y valores personales. La personalidad carismática está constituida por: 1. El sentido de pertenencia, del que ama la comunidad o institución de la que forma parte y se compromete en-con ella. 2. Una determinada experiencia mística, que revela al creyente los elementos que configuran el carisma, y posibilita su “vivenciación”. 3. Unos instrumentos ascéticos, que le sugieren las prácticas con las que puede libremente colaborar con la gracia que le transforma en Cristo, según la propia espiritualidad. 4. Un compromiso apostólico determinado, que surge de la experiencia espiritual, y que llama a una acción transformadora de la realidad según los valores del Reino. Cf. A. CENCINI, Amarás al Señor tu Dios. Psicología del encuentro con Dios, Sígueme, Salamanca 2003. Aplicado a la asunción en este enlace.

60 años

By Acontecimientos 2015

60 años de las Religiosas de La Asunción en México

[vc_empty_space]
[vc_single_image image=»377″ img_size=»300″ alignment=»center» css_animation=»top-to-bottom»]

La Asunción en nuestro país es como un granito de mostaza, que puesta en las manos de Dios, se multiplica para hacer fecundo el Reino en nuestra sociedad.

¿Cómo llegó La Asunción a México? Nuestra Congregación llegó providencialmente por intervención del P. Méndez Medina, jesuita, que nos conocía de San Salvador y deseaba ese tipo de educación y de vida religiosa en su patria. Él nos envió las primeras vocaciones mexicanas que se formaron en Bélgica, donde estaba el noviciado internacional de La Asunción en ese momento… Fue muy importante también la petición del Arzobispo de México Mons. Darío Miranda, que nos conoció en La Asunción de los Estados Unidos.

En su paso por París pidió a la superiora general M. Marie Denyse que se estableciera una comunidad en México. Así pues las hermanas llegaron el 8 de Diciembre de 1954 y gracias al apoyo de la familia de la Madre María Luisa Cervantes de la Congregación de Jesús María, fueron hospedadas ellas los primeros meses en su casa de Tlalpan… El colegio se abrió dos meses después en Febrero de 1955.

Los comienzos no fueron fáciles pero el dinamismo de las hermanas y la colaboración de los laicos, desde el principio, ayudaron a vencer los obstáculos.

Nuestra primera obra fue establecer el colegio de Águilas que se fue consolidando poco a poco y lo vemos hoy muy transformado, nutrido de niños y jóvenes y con una gran cantidad de laicos comprometidos.

Pero La Asunción siempre ha tenido la inquietud, nacida del Concilio Vaticano II, de abrir nuevos horizontes y de servir en otros campos apostólicos, acompañando también a los más necesitados. Nació enseguida la escuela de extensión en la calle Cóndor para los más desfavorecidos de los alrededores, apoyada por Águilas. Esta comunidad, después de cumplir su misión, se trasladó más a la periferia de la ciudad. Desde entonces estamos colaborando con la Parroquia de San Pedro Apóstol en Tlalpan y de ahí, con el apoyo de alumnos y exalumnas, se abrieron las escuelas de Peña Pobre y Carrasco.

Más tarde algunas antiguas alumnas, en particular la Sra. Pita Fernández Urquiza al llegar a Querétaro, pidieron llevar allá una comunidad de La Asunción, para educar a sus hijos, abriéndose otro colegio en esta ciudad.

Más adelante, por contacto de las alumnas de Qro., se abrió una nueva inserción en San Ildefonso, entre nuestros hermanos otomíes, viviendo feliz una comunidad hasta el día de hoy, compartiendo sus alegrías y sus penas, acompañándolos a ser agentes de su propia liberación.

Años después se fundó una comunidad en Jalisco en un pueblo llamado Concepción de Buenos Aires donde se trabajó por unos años en la pastoral parroquial y formación de catequistas y jóvenes. Con esta comunidad, donde en este momento ya no estamos, han quedado fuertes lazos de amistad.

Hace 16 años abrimos una comunidad en Puebla donde trabajamos en la pastoral juvenil y vocacional colaborando con la Arquidiócesis. Ahí han estudiado varias hermanas y, felizmente, han llegado varias vocaciones que hoy están aquí entre nosotros.

Finalmente, nos alegramos de la recién nacida comunidad de León, Gto.

Desde hace 6 meses estamos iniciando nuestra colaboración en la pastoral educativa y parroquial en una colonia de escasos recursos de la periferia de la ciudad, llamada las Joyas.

En total somos 6 comunidades el día de hoy y estamos viendo la posibilidad de apoyar una nueva presencia en Cuba unidas con La Asunción del Continente Latino-americano.

La Asunción en nuestro país es como un granito de mostaza,… pequeña,… pero que, puesta en las manos de Dios, se multiplica para hacer fecundo el Reino en nuestra sociedad.

¿Qué significa pues cumplir 60 años en este 2015 en el contexto de México y del mundo?

Es un tiempo de agradecer, de celebrar, de evaluar, de dejarnos interpelar y de una gran responsabilidad mirando hacia adelante, para seguir “aportando nuestra piedra en la construcción del Reino” (como decía Sta. Ma. Eugenia), a través de una “Educación transformadora”, y contribuir así al desarrollo de una sociedad pacífica, justa y solidaria, que pone en primer lugar la dignidad de todo ser humano.

Esta labor no es posible sin cada uno de los laicos. Renovémonos pues con todas estas gracias que estamos recibiendo hoy por nuestro año Jubilar, para continuar nuestro camino con un impulso nuevo, hacia muchos años más, con el favor de Dios.

Mensaje por la fiesta de Santa María Eugenia 2016

By Acontecimientos 2017

Mensaje por la fiesta de Santa María Eugenia 2016

Religieuses de l’Assomption
17, rue de l’Assomption
75016 Paris

Icono copto moderno, pintado por las monjas de San Damián, Egipto

París, 10 de marzo 2017
Fiesta de Santa María Eugenia

«Cuando un ser ha entrado enteramente en la voluntad de Dios, no tiene nada que desear ; Dios le posee y él posee a Dios»

Nuestra vocación como encuentro

 

Queridos hermanos y hermanas:

Este año la fiesta de Santa María Eugenia tiene un aire jubilar porque no podemos hablar del Bicentenario del nacimiento en la tierra, sin vincularlo con su nacimiento para el Cielo ni con el décimo Aniversario de su canonización que celebramos de una manera especial el próximo 3 de junio. Cuando Dios da, siempre lo hace abundantemente. Contemplando la trayectoria de María Eugenia, que cada vez conocemos un poco más, sentimos crecer en nosotros la acción de gracias por esta mujer que el Señor ha dado a toda La Asunción como Madre y Hermana mayor.

El anuncio del Bicentenario nos puso decididamente en camino desde la fiesta de la Fundación en el 2015 1. En ese momento os invitamos a celebrar nuestra propia vocación como un don, después en el año 2016, como un camino y como un encuentro en esta última etapa. Es pues desde la perspectiva del encuentro desde la que me gustaría invitarnos a reflexionar y a meditar durante el tiempo que nos separa de la celebración de clausura del Bicentenario y que está dirigido especialmente a los jóvenes del mundo entero.

Nacidos a la vida gracias a un encuentro, el de nuestros propios padres, descubrimos nuestra vocación gracias también al encuentro de algunos testigos que nos han animado en nuestro deseo de ser de Dios y de vivir nuestra fe para convertirnos también en testigos de su amor. Nuestras existencias mismas y nuestros días se suceden al ritmo de encuentros que nos hacen descubrir las alegrías y las dificultades de nuestra opción por Dios. El camino de la humanidad, el de Santa María Eugenia el nuestro, es una historia de encuentros, más o menos felices, a través de los cuáles aprendemos a vivir.

1. Una vida tejida de encuentros

Cada una de nuestras existencias lleva la marca de la educación recibida de nuestros padres y de cuantos estuvieron cerca, con sus gracias y carencias. En lo mejor de la educación de María Eugenia, en lo que ella recibió desde su infancia, se dibujaban ya algunos rasgos de lo que iba a ser La Asunción. Es un don que vamos a celebrar una vez más, dando gracias por sus padres, por la educación de la que se benefició, con sus conquistas y sus fallos. Las carencias que experimentó no le impidieron caminar en la vida, crecer en humanidad ni atreverse a la santidad. Es el signo de que incluso nuestras heridas o nuestras fragilidades son resquicios por donde puede filtrar la gracia. Santa María Eugenia acogió su personalidad, con sus sombras y sus luces, con una gran lucidez. Supo tener sobre ella misma una mirada sincera, se dejó ayudar y acompañar en el camino hacia la realización de su vocación. ¡Cuántas personas en nuestros distintos países se han identificado con su experiencia, y han sacado de ella recursos para vivir la suya!

Exceptuando la vida de familia donde María Eugenia vivió tantos encuentros humanos, el primer encuentro fundador de su vocación tuvo lugar con el Señor, en el momento de su Primera Comunión, en Navidad de 1829. Hizo experiencia de la grandeza de Dios y de su amor por ella, un amor atento y cuidadoso que la sostuvo durante toda su vida. Adolescente, mientras se hacía preguntas esenciales sobre el sentido de la existencia, encontró en la palabra del Padre Lacordaire una luz que le abrió la puerta a una relación personal y profunda con Cristo. Después vino el P. Combalot -don de Dios2– con la misión de iniciar la Congregación, muy pronto puesta en manos de María Eugenia y de las primeras compañeras que él buscó. El mismo P. Combalot la presenta a su amigo el P. d’Alzon, en quien ella se apoyaría más tarde, tras la ruptura con el Padre fundador. Este encuentro, uno de los más significativos de su vida, le acompañará hasta la muerte del P. d’Alzon en 1880.

La experiencia de María Eugenia junto a las Benedictinas del Santísimo Sacramento, luego su estancia en la Visitación de la Costa de San Andrés, son algunos de los muchos momentos que dejaron huella en la joven fundadoray que ciertamente tuvieron un impacto en la vida de La Asunción. También la Congregación pudo comenzar gracias a la llegada de otras hermanas, entre ellas Mère Thérèse Emmanuel a quien celebramos de forma conjunta con María Eugenia en este año. Queremos, a través de esta celebración, dejarnos estimular por el camino fraterno que les unió a lo largo de los años y que se fortaleció en la amistad, gracias al aprendizaje perseverante del amor. Entre las primeras hermanas se estrechó sin rodeos una amistad verdadera, como lo atestiguan estas palabras de María Eugenia a María Agustine: « Querida hija, es su amistad la que me libra de todo eso, siento que se ocupa de mi, y yo me dejo hacer con alegría. Si supiera lo conmovida que me he sentido aquí por todas sus expresiones de amistad y la de nuestras hermanas3» Así pues, desde Marie Agustine hasta todas las que vinieron a La Asunción posteriormente, toda una serie de encuentros enriquecieron la vida de María Eugenia, sosteniéndola en su larga misión de Fundadora y de Madre de La Asunción. Este recuerdo conciso y selectivo de nuestra historia es una invitación a tomar en cuenta, en nuestra acción de gracias, la gran red de relaciones que hizo de Madre María Eugenia la mujer que amamos, admiramos y celebramos en este día.4

Su vida es testimonio de su gran capacidad de relación con todas sus hermanas y con las personas de fuera. A todos, ella aportó la riqueza de su ser y supo dejarse iluminar por ellos….

2- Cada encuentro es una luz…

Con el transcurso del tiempo, el Señor nos ha dado la gracia de entrar en contacto con una multitud de personas. Con algunas, la relación es buena mientras que podemos caer en la tentación de eludir a otras. En nuestros círculos de vida, estamos llamados a crear lazos con todos, por mínimos que sean, así como estamos llamados a hacerlo con los más lejanos, que encontramos solo ocasionalmente. La relación justa hacia las personas, nos dice el Papa Francisco, «consiste en reconocer con gratitud su valor…porque toda persona es un don, tanto nuestro vecino como el pobre a quien no conocemos.»5

Cada encuentro vivido con verdad puede revelarse como una luz para nosotros. Aprendemos siempre acercándonos a los demás, poniéndonos a su escucha y bajo su escuela. Los encuentros son lugares donde Dios nos habla y deja traslucir un aspecto de su ser, un rasgo de su rostro.

Los verdaderos encuentros, aquellos que construyen, piden una salida de si para ir hacia el otro, una calidad de presencia y una disposición a dejarnos despojar de nuestro «saber», de ideas preconcebidas sobre las personas. El otro tiene necesidad de ser acogido en su presente, en lo que él es, dispuestos a dejarnos sorprender, desconcertar como Nicodemo que «dejó que Jesús iluminase la noche de su saber» (Cf. Juan 3,1-21).

Descubrir y reconocer la identidad del otro puede también conducir a reconocernos un poco en él. Porque las preguntas que nos hacemos sobre los otros corresponden frecuentemente a las preguntas que llevamos a cerca de nosotros mismos. Como Madre María Eugenia y Madre Thérèse Emmanuel, tenemos necesidad del otro, de un testigo, para que nos descubra a nosotras mismas, para conducirnos a Dios y a los demás.

La Palabra de Dios invita sobre todo a la relación, tan indispensable para el encuentro. Una vida que no se alimenta de relaciones verdaderas, sólidas, profundas y durables, no se sostiene. Porque como dice Ben Sirá el Sabio «...buenas relaciones, puedes tener muchas en el mundo; pero ¿confidentes? Escoge uno entre mil !…Un amigo fiel es refugio seguro, el que lo encuentra, encuentra un tesoro… » (cf. Ben Sirá el Sabio (Eclesiástico) 6, 5-17). Esta fue la relación entre nuestras dos madres.

El Papa nos invita con insistencia a la «cultura del encuentro» que consiste en salir al encuentro del mundo de hoy, de nuestros hermanos y hermanas hacia los que Cristo nos envía. La relación con los otros nos enriquece, como el encuentro con Dios nuestro Creador que nos lleva a la luz y al crecimiento en humanidad.

3- En las fuentes de nuestra vocación, el encuentro

El mismo Dios, el Dios Trinidad, es relación. En su Hijo, vino a nuestro encuentro para que nos reconciliáramos con Él y entremos en relación unos con otros. Y cuando nos envía, es para que vivamos la fraternidad. Pero para el encuentro, se necesita la búsqueda, ponerse en camino, un camino que puede ser, casi por sorpresa, el de nuestra vocación. En el Evangelio, cuando Juan Bautista señala a Andrés y a sus compañeros a Jesús como el Cordero de Dios, inmediatamente se pusieron en camino, en su seguimiento. Y, volviéndose, Jesús les preguntó: «¿Qué buscáis? (Jn 1,38) Esta conversación tuvo lugar en un camino. Inaugura el encuentro entre Jesús y sus primeros discípulos, en un contacto personal, inicio de una relación que les vinculará para siempre a su Señor y que les unirá en torno a ese mismo Señor. Pero fue necesario elegir y reelegir seguirlo con todo el corazón, con un compromiso personal y libre. Aunque nosotros lo hemos seguido gracias al testimonio o a la palabra de alguien, un día, Cristo nos pondrá frente a nuestra opción por seguirlo: «Para vosotros, ¿quién soy yo?» (Mt. 16,13) «¿También vosotros queréis dejarme?» (cf. Jn 6,60-69). Cuando perdemos la confianza, el Papa Francisco aconseja que nos preguntemos: « ¿cuándo tuvo lugar mi encuentro con Jesucristo, ese encuentro que me llenó de alegría?». …Y volver a ese primer encuentro con el Señor, «volver a la primera Galilea del encuentro: volver allí: reencontrarnos con el Señor y seguir adelante por esta senda tan hermosa, en la que Él debe crecer y nosotros disminuir» 6 Es allí donde podemos volver a tomar fuerzas, encauzar nuestro camino y continuar con Él en la ruta.

Jesús se deja descubrir, encontrar, pero nos invita siempre a ir más lejos: « vamos a otro lugar, a las aldeas vecinas, para que allí también proclame el Evangelio, porque para eso he venido » (Mc 1,29-39) El nos envía siempre de nuevo y ese movimiento hacia el otro es como una expresión de nuestra vocación. Al mismo tiempo que inaugura, por sus actos, una escuela del encuentro.

En efecto, Jesús encontró diferentes tipos de personas, en la sociedad y en el mundo religioso de su tiempo: fariseos, que se creían justos, y publicanos que se sabían pecadores, hombres y mujeres de toda condición, enfermos y sanos. Supo acogerlos a todos sin excepción, reconociendo en ellos a los hijos del Padre. Se dejó afectar, conmover, maravillar y modelar por todos los encuentros humanos. Vivió la compasión y manifestó la ternura, supo decir, en cada situación, la palabra que conviene. Supo meterse en la piel de todos para comprender los sufrimientos, las búsquedas, las súplicas, los deseos… En el encuentro con Él a través de la Palabra, podemos aprender también de Él la manera adecuada de ir hacia los otros tanto en lo cotidiano de la vida como en las situaciones imprevisibles o difíciles que se nos presenten. A través de todo, Él nos educa para la misión.

Nuestra vocación nos pone en camino hacia los otros. Saliendo a su encuentro, aprendemos a conocernos mejor y a ser realmente lo que debemos ser. De este modo Dios traza la senda con nosotros y nos conduce, como lo hizo con nuestras dos Madres. Él las unió para siempre en una amistad que creció entre ellas tanto en el seno de lo cotidiano como en los acontecimientos significativos de la vida de la Congregación.

Cada encuentro es una invitación a continuar el camino con otro. Como Asunción Juntos hacemos camino en comunión de valores y de una misma pasión, transmitida por nuestras Madres, de generación en generación. Nos enriquecemos mutuamente y nos fortalecemos en nuestras vocaciones específicas. La celebración del Bicentenario es una bella oportunidad para ir más lejos en la profundización de nuestra herencia, a través de la experiencia de dos pioneras.

Durante el CGP de Madrid la Provincia de España tendrá ocasión de encontrarse como Asunción Juntos y de celebrar el Bicentenario en Provincia. Allí festejaremos como Consejo el 10 de marzo antes de iniciar nuestro trabajo el 12 de marzo. El mismo entusiasmo gozoso resonará en muchos otros lugares. ¡Que todos estos momentos fuertes de familia y de nuevos encuentros, nos fortalezcan en la fe y refuercen los lazos de fraternidad y de comunión entre nosotros!

Que podamos conservar en el corazón un gran agradecimiento por nuestras diferentes vocaciones y por nuestra llamada común a La Asunción, volviendo a ella como a una fuente, para no perder jamás de vista a Aquel que es nuestro guía y nuestra luz, Aquel que da fecundidad a nuestras vidas.

En comunión con el Consejo General, os deseo una feliz fiesta mientras avanzamos gozosamente hacia la clausura del Jubileo del nacimiento de Madre María Eugenia y Madre Thérèse Emmanuel

¡Con todo mi fraternal cariño!

París, 3 de marzo 2017

Sr. Martine Tapsoba Superiora General

 


1 Cf. Mensaje del Consejo General del 30 abril del 2015
2 María Eugenia escribe al P. Combalot el 4/10/1838: “También, usted me ha dado mucho de Dios…”
3 Marie Eugénie, Carta a Marie Augustine, 6 julio 1843
4 Os invito este año a marcar el 3 de mayo, día del cumpleaños de Madre Thérèse Emmanuel.
5 Papa Francisco, Mensaje de Cuaresma 2017
6 Papa Francisco 7 de febrero 2014